Un nevus pigmentario (también conocido médicamente como nevus melanocítico o popularmente como lunar) es una proliferación o crecimiento benigno de las células que le dan color a la piel, llamadas melanocitos. Son las lesiones cutáneas más comunes y casi toda la población tiene al menos uno
Para vigilar su evolución en casa, los especialistas recomiendan aplicar la regla del ABCDE:
- A - Asimetría: Si divides el lunar a la mitad, ambas partes no lucen iguales.
- B - Bordes: Los bordes se observan irregulares, borrosos, dentados o mal definidos.
- C - Color: Presenta varios colores a la vez (tonos marrón, negro, azul o rojizo).
- D - Diámetro: Su tamaño es mayor a 6 milímetros.
- E - Evolución: El lunar ha cambiado drásticamente de tamaño, forma o color en poco tiempo, o comienza a sangrar, picar o doler.
CURA NATURAL: según el libro "la botica del Señor" de Maria Treben tanto los tumores cavernosos como los lunares o nevus pigmentarios, incluidos los de la vejez, se curan untándolos varias veces al día con jugo fresco de la flor Caléndula o maravilla. De ella se aprovecha toda la planta, flor, tallo y hojas.




